viernes, 3 de septiembre de 2010

Breves


El lunes en la noche, cenando con amigos actores en el DF, entablé una conversación muy interesante con un actor poblano (de Puebla, México) Quien se sentía atraído por la idea del trabajo que pueden desarrollar un guionista junto con un actor. Trabajo enfocado decía, a subir la calidad de las historias.
          Por un lado el guión ganaba en naturalidad, organicidad y espontaneidad, y por otro lado el actor, no el actor que había colaborado en el guión, sino el actor X que al final interpretaría el papel, tenía un material más sólido del que partir a la hora de construir su personaje, y una dirección más clara para poder edificar sobre ella. 
         Mi amigo proponía como lugar de partida, el debate sobre los puntos en común y los puntos divergentes del escribir y el actuar
         Entre los primero recuerdo que  estarían la trama, los personajes, la historia, la creatividad, el diálogo, el famoso show don't tell, la acción y la reacción, los giros dramáticos, las curvas dramáticas, las huellas de dolor, texto y subtexto... Vamos, todos los puntos que son muchos en los que actor y escritor basan su trabajo. Sobre todo si los dos vienen de escuelas de arte y tienen una formación a la que recurrir y de la que partir. 
         Y si son autodidactas mejor todavía, porque han llegado a descubrir por ellos mismos los puntos claves, relevantes e intuitivos de su labor creativa. 
         Recuerdo que pocos eran los puntos divergentes, pero entre ellos estarían el trabajo solitario frente al colectivo, partir de la emoción o del pensamiento, ¿de dónde parir? La acción frente a la descripción, escribir "con o desde el cuerpo", actuar "con o para el pensamiento"… 
         La única verdad a la que llegué después de escuchar al actor poblano, fue que escribir es el principio del “hecho dramático” e interpretarlo es el fin. Y el fin último es el espectador, en eso estábamos totalmente de acuerdo) porque es neta que el guionista no suele estar interesado en el trabajo del actor ni el actor suele interesarse por escribir. Aunque esto último es medio mentira, pues es sabido que muchos de los textos teatrales son escritos por los actores (o desde sus improvisaciones) y también son los actores quienes muchas veces mejoran (o empeoran) los diálogos de un guión sin reclamar crédito ni derechos por ello.
         Hablando de derechos, aquí voy a hablar de un pequeño y por desgracia feo asunto sobre ese tema. Le escribí al encargado de la SGAE de México por el asunto de una serie que estuve coescribiendo y salió a la venta en dvd hace más de un año y todavía sigue en las estanterías –en formato original y no pirata- de todo el país.
Tomémoslo como breve ejercicio.
Yo le escribí:  
¿Qué tal Rodrigo? Miraste si puedo cobrar regalías del XXXX??
Gracias.
El inquilino Guionista.
Él me respondió al cabo de cinco días:
Inquilino, mil disculpas pero tuve estas semanas problemas en el servidor y hasta ahora me llegó tu mensaje, lamentablemente ese tipo de derecho no se gestiona. Saludos
Yo respondí.
Hola.
Entonces, si no se cobra ningún derecho de autor por la edición en dvd de la serie, ¿qué derechos sí puedo cobrar? ¿Qué tipo de derecho se gestiona para un guionista? Gracias.
Y él, cinco días después me respondió:
En México los guionistas o desarrolladores creativos no cobran derechos porque se los venden al productor de por vida. En España y en Argentina se supone que esto no puede ser así por ley (en México también) pero nadie lo cumple. Los músicos sí cobran derechos. Pero los poderosos son los productores.
                ¿Hablar de derechos, de la sgae, de la sogem, del modelo europeo, del modelo estadounidense, de si alguien realmente cumple la ley? Ésta debe ser la veta más aburrida de este trabajo dizque de guionista, puro picar piedra. ¿Servirán la unión, la fuerza para el reclamo de la pasta y la lana de los escritores y creativos, pasta atrapada en las garras de los productores? ¿O el futuro es hacerse productor-guionista? Ese tema parecería más interesante, sobre todo por aquello de tocar tela, mosca, parné, algo tan escaso entre los guionistas, por el contrario no así en los productores. 
                 Qué flojera me dio de pronto.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tienes razón , es una lástima como se trata a los guinistas en este país... ¿habrá solución?...
RGB78

Anónimo dijo...

Ayer acudi a una subasta de arte y me presentaron a un abogado que menciono que es especialista en derechos de autor, su nombre es Omar Jacobo. Me dio todos sus datos porque especifico un ejemplo como el tuyo en relacion a las regalias de una obra. Te envio los datos a tu correo.Saludos matador.Soy Raquel.

AarónRomera dijo...

La solución es que la ley de derechos de autor se cumpla, jua, jua, jua, qué gracioso.

Andrés Castro dijo...

Sí creo que toca volverse productor...

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el inquilino guionista se encuentra bajo una LicenciaCreative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.