sábado, 28 de mayo de 2011

Breves 4

La Revolución no será televisada. La Revolución no tendrá guionista ni realizador que la iluminen, ni maquillaje promocional. La Revolución abrirá tu mente y será ahí dentro, en tus entrañas, que la Revolución se produzca. Será una “robolución” de tu personalidad, una muerte alquímica y psicológica, quizás la más importante de tu vida.
            Hará que los parámetros se deformen y formen entrelazándose, nuevas formas de cultura. O al menos, destronará la censura de las televisoras actuales, sean éstas de derechas, de izquierdas o de su chingada madre patria. Si el amor no nos salva, nos salvará la Revolución. Pero repetimos, ésta sucederá en tu cabeza, de hecho ya está sucediendo y es imparable. También es impagable, porque hallándose lejos los banqueros y los vaqueros, está cerca del alma, es la metamorfosis que deambula lentamente dentro de cada uno de nosotros. Aunque lo neguemos y apartemos la mirada de Plaza Cataluña y miremos el partido del Barça contra el Chicharito y su Mánchester. Dios mío, el primer golpe contra la nueva democracia viene del fútbol, ¡eso sí es cultura masificada-mente pop, y romana!
            ¡Qué calor! La calle, la mierda, la muerte. México.
            El otro día me escribieron:
 Y tú no creas que he dejado de leer el blog. Cada que hay una publicación nueva lo leo, no he comentado porque quizá en esos artículos sea muy concreto el tema, guión, y yo no tengo mucho que ver en eso. Pero sigo siendo seguidora del blog y me emociona leerte, y no me canso.
            Qué bonito.
            También me dijeron:
…el caos es parte de la vida, también se vive y te nutre, el punto es sublimarlo.Transforma. Vive en tinieblas y luz, el umbral no es tan difícil de cruzar y se puede jugar en uno y otro, luz y tinieblas. La luz y las tinieblas provienen del fuego y del agua, el fuego y el agua de la concordia y de la discordia.
            Había una vez un guionista que no dejaba de llorar, y no soy yo. Había otro con Síndrome de Colon Irritable, y otro más, era el guionista que todo lo quería. Un día, tras mucho conocerse los tres guionistas, tras muchas cervezas, muchas charlas sobre cine, drogas, personalidades y de vez en cuando también, algunas mujeres compartidas, tuvieron un poco simpático descubrimiento: los tres eran unos iracundos del copón.
            Sucedió sin drama, alejado de su profesión: bastó fijar un momento el ojo al espejo para ver el viejazo de su cuerpo y callar. La madurez había llegado, las cartas estaban echadas sobre el tapete de una vida dedicada a la profesión, pero sin un ápice de agradecimiento; arrugadas y ni siquiera eran cartas de tarot, sino de baraja aspañola made in China.
El llorón no lloró por rabia, ni por depresión o por sensiblería católica, aunque era ducho en el combate contra el mundo, lloró por la ira imparable que llevaba dentro. El diarreico, el del colon irritable, la gastritis o el cólico, que todo es lo mismo, se secó. Nunca más pudo argumentar palabra, pues siempre tenía la razón, y empezó a ver la vida ausente, sentado en el patio de butacas de la película de la espera. Y el que todo lo quería, todo lo tuvo. Pero qué más da, lo único que retuvo fue la amarga sensación de no haber sabido valorar nada. Ni películas, ni mujeres, ni casa en Santa Mónica, California.
¿Realmente hay crisis de ideas en los guiones?
Respuesta: no, ideas nuevas es lo que más hay en los guiones. La crisis es de inamovilidad y repetición. Es del capital, y de los efectos especiales en el mejor de los casos. Del videojuego, que se nos come con un hambre voraz. La crisis la poseen los productores y los consejos de ejecutivos y visionados de las cadenas y los monopolios, y versa sobre los contenidos realizados para mantener en la inopia mental a las masas de televidentes que no pueden pagar televisión por cable, en este país, un sesenta por cierto de la población.
Ahora sería el momento de comentar la anécdota personal: 
“…Esta semana tuve una reunión importante con un productor de una reconocida televisión nacional mexicana. El tema era la producción de una serie original del que suscribe estas letras y, pero, resulta que…”   
Pero nada, se las ahorro compadres.  Ya que ganó el Barça, 3-1. Y eso significa que para los fascistas del govern català, las hostias contra el futuro que ya es presente en Plaza Cataluña, estuvieron más que justificadas.  A partir de ahora, golpes, sangre y sudor, y fútbol a mogollón. Y los guiones…por cierto, ¿alguien recuerda qué era eso?


9 comentarios:

Anónimo dijo...

la crisis, la falta de movimiento, lo mal que gira el sistema del mundo,lo cínico, lo burdo del negocio...pero y por tanto mi crisis también, segura estoy que el de muchos...tengo una imagen y son todas pasándome frente, yo sólo miro. Pasividad? momento de asombro? inmóvil... Tengo eso y algunos deseos, unos buenos pero que se acercan a lo políticamente correcto y entonces dudo. Sí, seguro que es la revolución la que me roba. Inquilino!

Anónimo dijo...

El mensaje del gobierno estaba muy claro. "Esta sociedad sufre el síndrome de la mujer maltratada. Démosle un palo y luego un regalo. A golpes con la democracia y los manifestantes pacíficos y luego el fútbol de caramelo. Pan y circo. Dividamos a la gente, pongámosla entre la espada y la pared." O te gusta el fútbol, o el derecho a..

Anónimo dijo...

Los guiones surgen de materia y energía vivas, se transforman y van junto a los cambios sociales, no se puede ignorar como influye el contexto en la escritura del guionista.
Antes de ser guionista quien escribe es un ser humano que vive con colitis, gastritis, desdoblamientos o lo que sea…. Es hombre, mujer o transexual, el género que sea. Humanos que se ven afectados por un entorno social, y de ahí comienzan los temas para escribir. Lo que es distinto es la percepción con que asume la realidad el sujeto, en este caso, el guionista.
El guionista que tiene una postura (sea apática o indiferente es una postura. Estemos de acuerdo o no, es su postura), y eso es lo que espero de ellos, que me cuenten a partir de su realidad y de cómo interpretan las demás. Nos cuentan del amor, del dolor, la vida, la muerte, el poder… lo que lo hace interesante es cómo nos lo dirán esta vez. Cómo me reinventarán la idea gastada del amor y saldré de la sala creyendo que existe. Cómo me hablarán del poder, las revoluciones y crearé una utopía en mi cabeza. Qué es la vida y qué es la muerte, es una postura, no una verdad absoluta, pero me permite aprender, aprehender y modificar.
Y de pronto, parece que se vive en la rutina y vamos caminando en un sentido, en una disposición de pensamiento establecida por los medios de comunicación, que al final, nos tragamos y hacemos propia, es entonces cuando pretendemos seguir modelos en el amor, la vida, la muerte o el poder, lo que sea (lo que generalmente termina en fracaso en relaciones personales, frustraciones laborales, depresiones crónicas…). Nos repetimos y convertimos en nuestra imitación. Tenemos aspiraciones respecto a lo que debería ocurrir y pretendemos ser exitosos, ¿en qué?, ni idea, se vuelve una serie de complacencias para ser aceptado por “alguien”, que tampoco estoy segura de quién sea.
Si el guionista escribe supongo que es porque tiene algo que decir y quiero saberlo, no a medias, comprometido y con un impulso vital, una necesidad, algo INDISPENSABLE para seguir vivo. Si estoy ahí es porque me dispongo a escucharlo, a conocer lo que me dirá, y si me comprometo, espero lo mismo de él. Creo que cada quien, según lo que hace, vive, a lo que se dedique, realiza su metamorfosis y propone, comparte su pasión y cree, sí, todavía cree en la humanidad (es difícil hacerlo, pero para qué vivir si ya no crees en la VIDA).
Considero que el riesgo es cuando te conformas, te rindes, aceptas que no habrá cambio. Los cambios son paulatinos, no siempre es recomendable fiarse de los inmediatos, cualquier movimiento es capaz de transformar instantes de vida y éstos cambiarán al mundo. Otra cosa que es importante es la confianza, confiar en el espectador, que son personas sensibles, capaces e inteligentes, considerarlos, no olvidar para quién estás trabajando, que son ellos. No es complacer, compadecer o dar guiones muertos, asumiendo que de todos modos ellos se conforman con tal o no entienden aquello. La modificación en canales abiertos, a los cuales pueden tener acceso la mayoría en México, es ofreciendo guiones con calidad y obligar a productores, espectadores, etc. a exigir más.
La lucha empieza con uno, cómo empezamos a cambiarnos día a día. Si no somos capaces de eso, hará más difícil cambiar a los medios de comunicación, guión, cine, teatro, mundo… vida.

‎"The revolution will be live" Gil Scott-Heron

Itzel Enciso

Anónimo dijo...

Los guiones surgen de materia y energía vivas, se transforman y van junto a los cambios sociales, no se puede ignorar como influye el contexto en la escritura del guionista.
Antes de ser guionista quien escribe es un ser humano que vive con colitis, gastritis, desdoblamientos o lo que sea…. Es hombre, mujer o transexual, el género que sea. Humanos que se ven afectados por un entorno social, y de ahí comienzan los temas para escribir. Lo que es distinto es la percepción con que asume la realidad el sujeto, en este caso, el guionista.
El guionista que tiene una postura (sea apática o indiferente es una postura. Estemos de acuerdo o no, es su postura), y eso es lo que espero de ellos, que me cuenten a partir de su realidad y de cómo interpretan las demás. Nos cuentan del amor, del dolor, la vida, la muerte, el poder… lo que lo hace interesante es cómo nos lo dirán esta vez. Cómo me reinventarán la idea gastada del amor y saldré de la sala creyendo que existe. Cómo me hablarán del poder, las revoluciones y crearé una utopía en mi cabeza. Qué es la vida y qué es la muerte, es una postura, no una verdad absoluta, pero me permite aprender, aprehender y modificar.
Y de pronto, parece que se vive en la rutina y vamos caminando en un sentido, en una disposición de pensamiento establecida por los medios de comunicación, que al final, nos tragamos y hacemos propia, es entonces cuando pretendemos seguir modelos en el amor, la vida, la muerte o el poder, lo que sea (lo que generalmente termina en fracaso en relaciones personales, frustraciones laborales, depresiones crónicas…). Nos repetimos y convertimos en nuestra imitación. Tenemos aspiraciones respecto a lo que debería ocurrir y pretendemos ser exitosos, ¿en qué?, ni idea, se vuelve una serie de complacencias para ser aceptado por “alguien”, que tampoco estoy segura de quién sea.
Si el guionista escribe supongo que es porque tiene algo que decir y quiero saberlo, no a medias, comprometido y con un impulso vital, una necesidad, algo INDISPENSABLE para seguir vivo. Si estoy ahí es porque me dispongo a escucharlo, a conocer lo que me dirá, y si me comprometo, espero lo mismo de él. Creo que cada quien, según lo que hace, vive, a lo que se dedique, realiza su metamorfosis y propone, comparte su pasión y cree, sí, todavía cree en la humanidad (es difícil hacerlo, pero para qué vivir si ya no crees en la VIDA).
Considero que el riesgo es cuando te conformas, te rindes, aceptas que no habrá cambio. Los cambios son paulatinos, no siempre es recomendable fiarse de los inmediatos, cualquier movimiento es capaz de transformar instantes de vida y éstos cambiarán al mundo. Otra cosa que es importante es la confianza, confiar en el espectador, que son personas sensibles, capaces e inteligentes, considerarlos, no olvidar para quién estás trabajando, que son ellos. No es complacer, compadecer o dar guiones muertos, asumiendo que de todos modos ellos se conforman con tal o no entienden aquello. La modificación en canales abiertos, a los cuales pueden tener acceso la mayoría en México, es ofreciendo guiones con calidad y obligar a productores, espectadores, etc. a exigir más.
La lucha empieza con uno, cómo empezamos a cambiarnos día a día. Si no somos capaces de eso, hará más difícil cambiar a los medios de comunicación, guión, cine, teatro, mundo… vida.

‎"The revolution will be live" Gil Scott-Heron

Itzel Enciso

acayala dijo...

La jugada no les salió bien. Al final lo unico que han logrado es que ahora hay el doble de gente en la plaza Cataluña.
No ha habido altercados por la celebración de la victoria del Barça, y además... resulta que el futbol ya no distrae a la gente tanto como ellos creían
https://www.youtube.com/watch?v=7SUqcJkMcsI&feature=player_embedded#at=45
Así que tal esa revolución mental si que se está produciendo porque mucha gente cada vez más empieza a darse cuenta de como son o deben ser los valores y que cosas deben ser las que importan.

El inquilino dijo...

Qué alegría me das, porque la manipulación y el mensaje eran clarísimos, y yo, a miles de km de distancia, pensaba que era el único que lo veía.. gracias y que se jodan!

Anónimo dijo...

No entiendo por qué la gente votó por el PP. Me extraña ese grado de... ¿ingenuidad? No sé cómo llamarle.

Con respecto al triunfo del Barcelona, pues sí, era mejor que ganara el Manchester. Creo que el Barcelona está acabando con el fútbol (nadie le gana) y además está estrenando su nueva faceta -como cortina de humo.

Y sobre los guionistas... Nos haremos viejos sin luminarias y sin doblones... Sólo queda escribir, leer, ver cine y pensar en algo que nos mantenga bajo algún techo, jaja...

acayala dijo...

¿Por qué la gente votó al PP?
La verdad es que la gente NO VOTO al PP. Es más, La verdad es que la gente NO VOTO.
El absentismo en estas elecciones ha sido histórico. Demostrando que una inmensa mayoría ya no se cree a los políticos. La idea es cambiar la ley electoral y la puta "LEY D'HONTZ" que solo beneficia a los partidos mayoritarios y jode el concepto de "democracia".
De todas formas, la situación a mi me recuerda a la de la Alemania pre-nazi. Una crisis que lleva a más del 20% de la población al desempleo, empuja a que los alemanes voten mayoriatariamente al partido NAZI y al partido COMUNISTA. Ganando los NAZIS, solo que por la diferencia del absentismo electoral.
Si dijesemos que los del PP son los NAZIS, pues, la simitlitud es clara.
A mí no me gusta el fútbol, pero todo el mundo me comenta que el Barça jugó de puta madre. Pero a mí, como personalmente me la pela, si debo decir un equipo, lo siento, o defiendo al "Llevant"... Siempre me gustaron las causas perdidas
De guionistas. Bueno... la verdad es que el "pero, resulta que..." Es un clásico. ¿No había ya una película que hablaba de eso? Si, me parece que sí,pero es una lástima, los productores no la vieron. XDDDD
Los clásicos del oficio, lo bueno que tienen es que cuando pasa el tiempo uno se ríe de ellos, pero hay que ver si son jodidos.

Anónimo dijo...

En mi lucha personal mi conflicto es dual, es el yo y el otro, la otra...
Hablamos de amor, como en las mejores historias.

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