sábado, 22 de octubre de 2011

¿Por qué los guionistas cagan oro que los productores convierten en mierda?

Todos los días, en muchas productoras aspañolas y mexicanas, se leen si no los mejores guiones del mundo, sí muy buenas historias. Y por qué no, también guiones brillantes. Se leen, se subrayan, se rayan y se tiran a la basura, o en casos excepcionales (hablamos de la pobre industria hispanohablante), se inicia su producción. En este artículo hablaremos de esos guiones originales que sí llegan a producirse y demostraremos cómo el fracaso es de los productores y no de l*s guionistas.

            Seguro te has preguntado por qué mucho de lo que ves en el cine es pura basura. ¿O a poco no te has quejado de los malos guiones que se filman? Uta, si supieras que ese guión cuando se compró era bueno, seguro ahorcarías al productor que encontró el dinero para financiarlo. Entonces, ¿cómo se vuelve un guión bueno, malo? ¿Y por qué? Si al productor le gustó tanto el guión como para comprarlo en 30mil dólares (si fuésemos gringos serían 3millones) ¿por qué cambiarlo, por qué arruinarlo? Todo tiene su intríngulis, pero paso a paso.
            Pepe Productor lee un nuevo guión de Fernando de Rojas llamado La Celestina, y le encanta. En él hay amor, comedia, bajas pasiones humanas y tragedia. Además, la historia posee un par de giros sorprendentes que seguro, van a llamar mucho la atención del espectador. Pepe Productor le compra el guión a Fernando por 30mil euros (ahora cambiemos de divisa), pero le paga 10mil. El resto lo abonará antes de iniciar la producción y al finalizar la misma. Pepe Productor es un tipo legal de adeveras, no como la inmensa mayoría de chacales que pueblan este micro gremio de celuloide sin emulsión.
            Pepe Productor les muestra el guión que compró y que quiere filmar a sus inversores privados y públicos, estos dicen: 
“...nos encanta la historia, hay que hacerla ya, pero el final no es el adecuado, ¿por qué no Calixto y Melibea se casan, viven felices y la Celestina redime sus pecados al final de sus días?”.
Ahora Pepe Productor está en un dilema. O respeta el guión de Fernando y pierde esta oportunidad de hacer una película en condiciones económicas favorables, o reescribe el final y empieza a promocionar su nueva producción para el próximo año: ¡La Celestina!
Cuando Fernando aceptó cobrar sus primeros 10mil en vez de los 30mil que de golpe le correspondía, también aceptó reescribir dos veces el guión, y darle una manita de gato antes de filmarse para incluir en él, alguna que otra sugerencia del equipo artístico o actoral. Así que la primera nota que le da Pepe Productor al señor Rojas, es: “haz un final feliz”. Traducido en términos prácticos, quiere decir que los 20mil boniatos restantes, los cobrará Fernando si cambia su historia y finalmente Calixto y Melibea se compran casa en la urbanización que hay en las afueras de cualquier gran ciudad. La decisión, aunque el autor sea o no un muerto de hambre, para nada es fácil.
Una vez cambiado el final, Pepe Productor sale a buscar candidatos para Calixto, pero Fernando tenía en mente encontrar un actor desconocido que fuera bueno, que sintiera de verdad el papel. Sin embargo, Pepe Productor le aclara cómo funciona el negocio del cine: 
“...has de conseguir que el espectador pague su boleto al ver el cartel de la película.” 
Y un gran incentivo para lograr eso es poner una cara conocida en ese mismo cartel. Qué gran lección de cine, ¿no? Y prosigue: 
“...¿qué preferirías en tu guión Fernando, un tipo que no conoce ni su madre, o tu estrella favorita?”
...porque sin estrella –cualquier estrella-, no hay película. Contra la espada y la pared.
Así que el guión llega a las manos de todos los Calixtos en potencia, mejor dicho, de sus agentes. O sea, de un día para otro, todos aquellos actores que hacen que el público pague por verlos son candidatos a interpretar el papel protagonista. Incluso el viejo Antonio Resines o el malo de malos (por mal actor) Julio Bracho.
Pero hay un problema, Calixto es apenas un joven adolescente, y actores de esa edad y que además tengan tirón, hay pocos o ninguno. “Qué chingadera más grande”, piensa Pepe Productor. Hasta que llega a la firme conclusión de que necesita una estrella deseosa de evolucionar su imagen actuando en un papel difícil. Y piensa (a lo grande) en Gael García Bernal, o incluso Javier Bardem.
Ellos cuestan una lana, un pastón, y casi todas sus obras (excepto las que han dirigido) han sido éxitos, lo que significa un buen dinero en ganancias incluso si los dos actores están muy rucos (useasé, son demasiado viejos) para interpretar al joven Calixto. ¿Qué hacer? Fácil: el próximo cambio en la obra de Fernando, será convertir a los dos enamorados protagonistas en personajes de mediana edad, entre 35 y 45 años. La Celestina qué edad deberá tener entonces, ¿ochenta?
Entre el atasque emocional de Bardem y el surrealismo de sonrisa blanqueada de Gael, Pepe Productor se queda con el segundo, que además, como Michael J. Fox, es mucho más que un adolescente eterno, es el yerno que todas las suegras quisieran tener. Así que la estrella mexicana decide entrar al proyecto, si puede aportar a su personaje una cojera, una ceguera incipiente y un déficit mental debido a la mala alimentación de su Calixto sui generis cuando era niño en la sierra oaxaqueña. Claro, Gael lo que necesita es una historia de superación para evolucionar verdaderamente su imagen internacional. Así que le recomienda a Fernando ponérselo muy difícil a Calixto, 
“...¿por qué el protagónico no vuelve de Irak a la casa de sus abuelos en México, hecho una desperdicio humano?” 
Fernando de Rojas se lo piensa un par de veces: por un lado es su obra y le ha costado años escribirla, pero por otro lado necesita pagar las facturas y las deudas acumuladas, así que la aplastante necesidad de los 20mil que restan de su venta, le vence y se vende.
Ahora La Celestina se llama “¿Quién amará a Calixto García?”
           El próximo paso es encontrar un director de cine. “Alguien chingón y extranjero”, acuerdan Pepe y Gael. Y piensan en Guillermo del Toro, que no es extranjero sino algo mejor: parece norteamericano o incluso aspañol. Sin embargo, los quebraderos de cabeza para Fernando apenas acaban de empezar, pues Guillermo quiere efectos especiales y terror; y pide cosas como ésta:
“¿Por qué Melibea no es una niña judía criada por sus padres protestantes quienes la encerraban en el cuarto de los ratones? Así ella, para superar su miedo a la oscuridad abrirá una puerta mental hacia el más allá. ¿Por qué no reescribimos todo el guión, mi Fer?”
          Nuestro guionista se pone a escribir una terrorífica marcianada de drama infantil y amor virginal. Pero Guillermo no queda satisfecho del todo con el nuevo trabajo de Fernando, así que decide él mismo escribir su propia versión, claro, incluyendo su crédito como guionista. Sin embargo Pepe Productor no está seguro de esta nueva versión (o draft) del guión; le gusta todo el rollo de la niña, pero necesita estar seguro de que tiene entre manos, un GRAN GUIÓN. Así que contrata a gente como tú o como yo para asesorar el guión de un director famoso que prefiere mantenerse en el anonimato. Si no sabemos para quién escribimos, siempre es porque así se nos pagará menos.
            Sin embargo, al final Pepe Productor decide que nosotros no tenemos el talante para meter nuestras sucias manos en “su proyecto” (¿dónde quedó Fernando?) porque no tenemos nombre suficiente para ello. Así que le envía un tuit a Guillermo Arriaga, que siempre está tuiteando y mirándose al espejo (en vez de estar escribiendo -pero eso no importa lo más mínimo-,) y consigue que por 300mil dólares (pagados por el inversionista más cinéfilo de todos) haga una nueva versión del guión.
            Pepe Productor ama su nuevo guión destemporalizado al puro estilo Arriaga, y que además lleva el gélido título de Frías manos de fierro, en referencia a las prótesis metálicas que lleva el protagonista a su regreso a México procedente de Irak. Pero Gael no está contento con los diálogos, en verdad nadie está contento con los diálogos. Calixto no suena al actor Gael. Calixto suena a un tipo rudo, manchado de sangre musulmana, y Gael es de todo menos bruto: se niega a ello con total rotundidad, “uno tiene sus fanes”, alega el actor.
            Así que entra otro guionista a retocar los diálogos, alguien con callos en las yemas de los dedos y buenas posaderas para echar horas-nalga frente a la computadora, alguien muy mexicano: una mujer. Paz Alicia Garciadiego o Paz Alicia Garciadiego, no hay de otra. Y como es buena amiga del gentleman del Toro, éste se contenta, y si se contenta el director, todos contentos. ¿A que sí?
            Ahora Pepe Productor anda estresado porque no encuentra a su Carrie-Melibea. La noticia positiva es que Fernando de Rojas pasó a la historia, y ya se le pagará cuando se le pague. Así que Pepe opta para el papel femenino por Gabriela Roel, aunque esté cincuentona. De hecho en la última versión del guión, su personaje ya no era la guapa de la peli, sino la madre de Gael, cosa incestuosa que atrae en demasía a Mr. Del Toro. Lo bueno de Gabriela es que a Pepe Productor le cuesta barata, (unos 1800 pesos al día) pues no hace nada exitoso desde El Dorado, de Carlos Saura, en 1988. Según Pepe, todo el mundo en esta producción va a pensar: Gael + Gabriella, garra y sudor asegurados.
            Pero Gabriela piensa como todos los actores en sus diálogos. Así que se trae a su asistente personal de maquillaje, a que meta mano en el guión como a ella le gusta, como si de una quesadilla se tratara. Y lo mejor para nuestro productor es que la asistente reescribe los diálogos gratis, para que luego digan que ser guionista es difícil, “unos egocéntricos es lo que son esos escritores”, piensa Pepe. Y así es como Melibea se convierte en un personaje hiperrealista, sin maquillaje, pura víscera de actriz formada en la telenovela, algo que sirva para demostrar que Gabriela, sabe actuar. Ahora su personaje es fuerte, tiene coraje pero también mucho corazón. Es una mujer que puede dormir con su hombre aún sabiendo que éste viene de estar con otra, no importa, se lo coge y luego lo manda a dormir al sofá.
            En este punto, la obra de nuestro guionista Fernando ha pasado por las manos re-escribientes de Pepe Productor, Gael, del Toro, Arriaga, Paz Alicia, Gabriela Roel y su asistente maquillista, y aparece de pronto un problema de tamaño considerable: el guión es demasiado largo y no gusta. Esto desmotiva a Guillermo del Toro, otro asunto de gran tamaño, claro, y el afamado director que ya ha perdido su valioso tiempo a 500 dólares la hora, renuncia a la película.
Ahora se busca a un director veterano y con un par de cojones, por eso Pepe Productor elige a Arturo Ripstein, que además de no cortarse un pelo al arremeter contra todo Cristo en la prensa por no saber perder con elegancia y dignidad (40 años de carrera no enseñan nada), es marido de Paz Alicia y de seguro, sabrá poner orden a todo este desmadre guionístico.
            Sin embargo, Arturo prefiere algo más folclórico y travesti para su nueva película, así que decide cambiar el personaje de Gabriela Roel por el de un reprimido y homosexual tío de Gael García, que interpretará el actor Daniel Giménez Cacho. Y como su mujer, Paz Alicia, es la que además de hacerle el desayuno le escribe los guiones, en un fin de semana hay nuevo tratamiento de la historia calentito para ser filmado. Eso sí, siempre respetando el espíritu dark de del Toro y el nombre de Fernando Rojas como argumentista. “Hay que ayudar a los que empiezan”, asegura Ripstein. A los que empiezan la cadena de producción de la cual él se aprovecha, querrá decir…
            Y como Giménez Cacho tiene una sala de teatro y va de mater misericordia de la escena mexicana, contrata a su editor de textos teatrales para que reescriba, ¿saben qué?, los diálogos. Pero como este editor de textos quiere hacer carrera en el cine porque está cansado de trabajar en la cueva del actor, reescribe todos los diálogos del guión en un afán por demostrar su talento, con el triste final de que todos los personajes acaban por sonar igual, es la magia del teatro.
            Al final de todo este largo cuento, cada nueva persona contratada ha cambiado directa o indirectamente la trama, los giros, los personajes, el tono, el género, los diálogos… Y cuando el guión por fin se filma, Pepe Productor se ha gastado tanto dinero de los inversores en “mejorar” La Celestina (sí, esa obra que al principio a todos gustaba) que no se parece en nada al original. Y tú, o yo, cuando al año siguiente salimos del cine acabando de ver la película de Pepe Productor, nos preguntamos, 
“...¿y por esta mierda hemos pagado?”
            Pero esto no acaba aquí amig*s, casi pero no: como guionistas debemos escribir un guión tan, pero tan, tan, tan bueno, que resista incluso las inclemencias de haber pasado por decenas de manos toscas que en la mayoría de los casos sólo piensan en su propio lucimiento. Y claro, como para opiniones, culos, gustos y colores sobran personas, la tarea no pinta ser nada fácil.
            Desgraciadamente, nadie puede juzgar un guión por la película que hacen de él.
            Y los gobernantes idiotas aspañoles, siguen pensando que hacemos mal en poner precio o barómetro a nuestro trabajo, hay que joderse. 

9 comentarios:

Martín dijo...

Discrepo con el artículo al considerarlo la práctica más habitual, esto pasa pero no siempre en Aspaña (no sé en México). Eso sí, me lo he pasado en grande leyéndolo. Divertidísimo.

Anónimo dijo...

pero qué buena entrada!!

El inquilino dijo...

Gracias Martín, gracias anónimo. Malos tiempos para a lírica.

Itzel Enciso dijo...

Qué gusto leer esta entrada, ingeniosa y fresca.
Al final, sí importa el cómo, y mucho. Otra de las críticas del inquilino, pero pícara y divertida. El humor, el drama, el conflicto y la resolución del conflicto (¿o no?) en una entrada.
En cuanto a lo de las manos por las que pasa el guionista y su guión, pues bueno, el cine es es un trabajo en equipo y es de esperarse, de ahí el "poder de predicción" del guionista, anticiparse a cualquier peripecia. Supongo que si se hiciera al pie de la letra mmm perdería vida, encanto (aunque es probable, muy probable que si no cae en las manos adecuadas quede... quede algo... :( ¿raro?...algo). Es el riesgo, como en el amor, si no quieres que le pase nada al guión o que le cambien cosas, pues que se quede escrito y en algún lugar oculto. Claro, ahí el problema, en qué manos terminará.
Esperemos que tus guiones lleguen a las manos adecuadas, también los de los otros guionistas, al cabo de la película, yo soy (y los demás espectadores) la que se engancha o queja. Y pues si ya no conviene el modelo de producción, pues valdría reinventarnos otros y hacer viable lo que queremos ver.
jajaja y ya se veían venir problemas de producción , no pensando en quién interpretaría a la "Celestina". Qué Fernando de Rojas! ¿Dónde habrá terminado?... ¿Habrán modificado sus cambios espaciales para ahorrar en producción?

Saludos Inquilino y buena entrada.

Itzel Enciso

El inquilino dijo...

Gracias Itzel, como siempre has dado en el clavo aportando ideas o temas que a mí se me escapan al escribir el artículo. Mencionas que quizás hay que cambiar el modelo de producción, muy de acuerdo. Mencionas que como el amor (me encanta la comparación) si quieres que nadie meta mano en tu guión, mejor guárdalo. Aciertas de nuevo. Y mencionas, casi en tono jocoso, que se olvidan de algo muy importante: ¿quién interpretará a la Celestina? Posiblemente, en este caso hipotético, nadie, o una linda jovencita con su toque malvado, pues estos productores creen que con darle la vuelta a todo ya se solucionan todas las cuestiones creativas. ¿Por qué no usarían una Celestina de edad? Porque sería demasiado mayor para aparecer en un cartel por el que tú quieras pagar y ver la peli.
Saludos y gracias!

Passtel dijo...

F A N !!

acayala dijo...

Un ejemplo de tus palabras.
Una de las obras maestras de la animación japonesa... los rumores son ciertos. No fue suficiente asesinar a Son Goku, que ahora van a por el maestro de los maestros. Es necesario asesinar la obra animada que más vocaciones ha creado. :-P

http://www.imdb.com/title/tt1134795/

No se porqué, pero sospecho que a lo largo de la creación del guión y de la búsqueda de actores mongólicos dispuestos a hacer esta futura aberración será todo exactamente como has descrito, para al final tener uno de los truños más grandes jamás realizados por la mano de los jolijodienses...
AAaarrrgghhh!!!!
Es que me veo saliendo del cine cagándome en todo por haber pagado por ver esta mierda con actores!!!! ¡Horror!

El inquilino dijo...

¿No me jodas que Jolibú va a hacer Akira con actores? Guácala! La van a convertir en un Rápido y Furioso de motos! :(

Anónimo dijo...

Lo que tú comentas de un modo tan divertido en este post, yo le digo de otra forma: cuando el guión pertenece a un guionista autor, el guión tiene vida aunque tenga fallos, cuando son muchos los que lo retocan, el guión es un Frankenstein.

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