jueves, 24 de mayo de 2018

El mes que fui guionista de televisión en una revista vespertina

Hace un año y medio largo, el mismo tiempo que lleva Trump en el poder, estuve trabajando en un programa de televisión de esos que se hacen por las tardes y que son para ver con la familia. Un programa diario con invitados y especialistas en temas de hogar, de belleza, de autoayuda; con músicos palomeando canciones en vivo y en directo; con el típico personaje patiño que se dedicaba a hacer experimentos sociales… Y con su público, con su maravilloso público tan mexicano y tan de clase popular. 

Hablo del clásico programa vespertino de TvAzteca que cambia mil veces de forma, título y decorados, pero que a la vez siempre sigue siendo igual. En esta ocasión, yo estuve trabajando en Nada es lo que parece.

Lo primero que hay que saber es que el contacto para entrar a trabajar en este tipo de programas te lo tiene que dar alguien de adentro. Alguien que desempeñe un rol de semi-jefe, o sea, que tenga varios programas a su cargo y que a la vez sepa que tú no lo vas, o la vas a dejar en mal lugar. No daré nombres, pero en mi caso fue una excelente guionista de comedias que responde a las iniciales T. L. ¿Y por qué es así? Sencillamente porque este tipo de trabajos, te guste o no, son muy demandados. No pongas esa cara, lo sabes igual que nosotros, por eso estás leyendo este artículo... ¿Seguimos?

Una vez adentro, y más si nunca trabajaste en este tipo de programas, lo mejor es hacerte cuanto antes con uno de los guiones ya escritos o grabados. Ah, pero primero pasarás por una especie de entrevista informal donde te preguntarán qué te parece el programa. Y ahí es cuando debe aflorar tu cultura televisiva. De algún modo esperan que tú sepas de qué programas de otros países “han picado” para hacer el formato en el que vas a escribir. Y esto es muy importante, porque toda la televisión mexicana (o casi toda), está hecha de pequeños y grandes plágios de ideas de programas del resto de televisoras latinoamericanas, gringas y europeas.  Es algo así como el shanzhai chino (el arte de la copia) pero a lo mesoamericano. 

Una vez adentro, y perdonad si se me olvidan muchos detalles, la dinámica es la siguiente: 

  • Los programas se escriben con una semana o dos de antelación.
  • Quien decide los contenidos es la conductora.
  • Tu trabajo es dar muchas ideas sobre esos contenidos.
  • Los programas tienen sus 2 bloques (de 6) de “experimento social” que se graban a parte y que sirve de castigo a los guionistas que escriben mal. (El castigo es ir a grabar el bloque, no escribirlo). ¿Y quién decide a quién se castiga? La conductora.
  • Cuando hay ideas suficientes como para escribir un programa, se reparten los programas entre los 4 ó 5 guionistas que suele haber y cada uno en su casa escribe y reescribe, y reescribe...
  • A la semana debes asistir como mínimo a una junta con todo el equipo y a uno de los programas, que son en vivo, a trabajar como escritor de set. Esto es a escribir las tarjetas con el contenido para la conductora.
  • En total, cada guionista escribe alrededor 6 programas al mes.
  • Como en cualquier trabajo hay envidias, inseguridades, zancadillas, y lameculos.

Seguro se me escapan muchos más detalles como... ¿El sueldo? Unos 25mil pesos mensuales. ¿La comida? Regular. ¿El trato de los otros trabajadores no guionistas, o sea, productores, vestuaristas, camarógrafos, músicos, etc? Bastante bueno. ¿Lo pesado? Tener que plagiar tanto. ¿Y lo malo? Ver cómo el pueblo entrado en años asiste de público a estos programas solo por la torta… ¿Y lo peor? Comprobar cómo a la hora de la verdad a la empresa no le importas un carajo y son capaces de echarte a la calle solo porque contrataron “redactores” que ya no cobran como guionistas, sino que cobran menos de la mitad que tú. Y digo echarte a la calle estando a punto de tener tu primer hijo y sin saber cómo vas a pagar la próxima renta del departamento donde vives… Y esto es 100% verídico. Tus derechos laborales se los pasan por el sobaco. ¿Alguna novedad? En fin, ya salió el mal recuerdo…

¿Y lo más divertido? Los dos programas anti Trump que hicimos porque nos dejaron hacer un programa con guion improvisado. Así de bien nos salió. :D 

Y para terminar, aquí les dejo uno de los guiones que escribí en su versión 2 (de 4), espero que sacien su curiosidad y aprendan quizás algo que no sabían.

Ah, miren, estamos de suerte. Rebuscando entre mis memorias digitales encontré un guion en el que también participé en su última versión (la 5ta), sobre el tema del maltrato escolar. Nomás que es un guion fotografiado con celular, no se enojen. 

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