lunes, 13 de junio de 2011

Consejos para un guión adaptado

Por tod*s es sabido que Jolibú adapta novelas bestseller para convertirlas en películas blockbusters y que La Frans, más chic e intelectual, le apuesta al guión original y de autor, lo cual no es del todo cierto, pero los clichés mandan. En nuestra realidad iberoamericana, mucho más colorista, caótica y ecléctica, la cuestión del guión adaptado posee una gama de colores más rica e interesante.

            Mi primera adaptación fue hace más de 10 años. A partir de la obra de teatro titulada Orgia, del cineasta Pier Paolo Pasolini realicé el guión de un mediometraje. En aquella primera ocasión, aun manteniendo el hilo conductor, los personajes y los conflictos originales, los aciertos fueron más en el ámbito espacio-temporal: situé la obra en la Aspaña burguesa de los años 50 con represión católico-franquista incluida. Y los fallos, que los hubo, recayeron sobre el lenguaje y el tono: mantuve la pretendida poética de la obra original sin atender a los oídos de nuestros días y reduje su pegajosa violencia dramático-sadomasoquista. Recuerdo que una crítica italiana de cine escribió que había hecho un Pasolini de color de rosa y no de color marrón-cuero-caca como era el original.
            Muchos años más tarde, ya en México, un término guapachoso, tropicalización, asaltaba a ritmo de cumbia televisiva los guiones de un aspañol por estas tierras. Tropicalizar no es otra cosa que adaptar a México cualquier serie o película. En aquella ocasión hicimos algo que hoy en día es muy común: serie argentina de éxito intenta repetir la jugada con el público azteca. Pero no lo conseguimos, de la carpeta y el piloto no pasamos. Creo que el fallo fue un exceso de barroquismo mexicano, o sea, como en la comida de estos lares, usamos muchos ingredientes, mucho picante y mucha cocción. Y un sentido del humor demasiado fino y agudo para la audiencia taquera y televisa. La serie original argentina era ésta.
            Mi amigo RGB, excelente escritor, ha salido beneficiado de la picaresca adaptativa del productor de su primera película. Resulta que el productor presentó un proyecto a Imcine que consistía en la coproducción con una major norteamericana, -pongamos la Universal-, de un éxito jolibudiense de los 80. Se dio el dinero, se hizo la película, pero premeditado o no, la coproducción de la película nunca fue tal, la excusa: Universal quería una buena tajada de dinero por usar la marca y el logotipo. De modo que lo que iba a ser un remake tropicalizado, quedó y quedará para el público y la posteridad (porque se va a estrenar con muchas copias a nivel nacional con el beneplácito de la distribuidora Videocine-Televisa) como una obra original, siendo en el mejor de los casos, una buena adaptación. ¡Gran jugada!
            Este fin de semana, mi amigo AFD, quien está adaptando un guión de Gabriel García Márquez que ocurre en siglo XIX a nuestros días, me dio a leer el guión de un cortometraje que va a filmar, y que es una adaptación dos poemas aspañoles actuales, tropicalizados guionísticamente a los años 40, y en el que se explota una estética y un inglés al puro estilo Chandler.  Paella rusa servida por vietnamitas. Pero si sale bien, a ello se le llama originalidad. ;-)
Los términos más usados en otro nivel de adaptación son spin off, y reboot. Sobre todo en el cine de los últimos años, que es todo cómic excepto cuando es video juego. El primer término se refiere a cuando sacamos un personaje de una serie o película y lo convertimos en protagonista de otra serie o película, que no tiene porqué ser una continuación de la original. Y el segundo, término que proviene del mundo informático -reboot significa reiniciar la computadora-, es cuando todo vuelve a comenzar. O sea, tenemos el mismo planteamiento dramático (o no) pero donde un personaje era bueno, ahora es malo, y donde el final ocurría en Júpiter, ahora ocurre en mi pueblo, por ejemplo.
Con mayor o menor fortuna cualquier novela exitosa se adapta o se adaptó, desde Sostiene Pereia, pasando por La Insoportable levedad del ser, hasta llegar a El Quijote… Pero para el que suscribe este artículo, la mejor adaptación en toda la historia del cine y la literatura hispanohablante, la hizo el guionista cubano Senel Paz, a partir de su relato original de diez páginas El lobo, el bosque y el hombre nuevo, transformándolo a su también guión original, Fresa y Chocolate. Y un guión que pulula hace varios años por México y cuya adaptación es nefasta (lo digo porque lo leí) es la de la conocidísima novela Los detectives Salvajes de Roberto Bolaño.
Libros que te hablan de cómo adaptar hay muchos y no voy a hacer publicad de ninguno. Películas sobre el tema, también varias, la más famosa es Adaptation, de Spike Jonze, pero a fin de cuentas ¿no será que escribir es adaptar nuestros propios miedos, fobias y manías al papel? Sea como fuere, si vas adaptar un texto o novela u obra de teatro al formato guión cinematográfico, ten en cuenta que:  
-Sin importar lo que te digan, eres libre de dar todas las vueltas que quieras a la historia, la trama o los personajes. Los textos y las ideas son un chicle que has de aprender a masticar. Las obras originales son material de trabajo, papel que se arruga por el uso y que se puede cortar, pegar, borrar, joder, maquillar, parodiar... 
-Sin temer a ser infiel a la obra original, eres libre de pensar en el espectador, en ti y no en el autor original. Y más si está muerto. La divinización de la autoría (que no la piratería ni el olvido) es algo que no va con los tiempos que corren. Shakespeare sigue vivo porque se ha destrozado y maltratado miles de veces en casi 500 años. 
-Sin miedo a equivocarte, eres libre de tomar sólo una idea, un personaje o incluso una palabra, y formar una historia nueva. Conoce tu punto de partida para llegar a algo nuevo. La historia del arte es una reinvención constante de lo que hay atrás, a eso se llama continuación cultural que mira hacia el futuro. 
-Sin importar tu nivel de profesionalidad, eres libre de buscar tu autoría, la simbiosis con el original, y dejar volar las alas de tu imaginación; para cortarlas ya vendrá el productor o director, porque sólo hay dos modos de ascender: sacar las propias alas, o cortar las ajenas. Y los mediocres usan la segunda forma. 
-Y no olvides una cosa: entre escritores nos respetamos y nos admiramos, si nos lo merecemos, porque has de saber que nosotros no tenemos tanta importancia como nuestras obras, ellas hablan por nosotros. Así que tú verás qué tanto es tantito en el respeto por el original. ¿Hace falta que lo diga de nuevo? Eres libre.
Por cierto, ¿cuál es el fallo de la adaptación de Los detectives…? Que los guionistas consciente o inconscientemente han olvidado la esencia: se trata de la historia de jóvenes poetas. Porque si la poesía no es joven, no es poesía.
            Saludos, y buena semana. Ah! Y si adaptas, no olvides una cosa: todas las obras tienen derechos de autor que se compran, se reparten o se regalan. ¡Suerte!

15 comentarios:

Anónimo dijo...

oye te quedó muy padre, todo lo escrito es muy cierto sobre todo eso de ser libre al momento de escribir porque aunque te bases en una obra, lo que quieres contar es muy tuyo, eres tú... y como dices surge del respeto por el trabajo del otro que te ha llegado tanto que partes de ahí para crear... a escribir!!
RGB78

Mente Abstrac-ta dijo...

Muy bien dicho. Has logrado quitar una venda que ha mi edad suele ser difícil. Ser libre :). Algún día espero lograr el respeto de los que me conozcan. Primero me enfoco a estudiar y a continuar creciendo por el camino "Vida". Saludos.

Itzel Enciso dijo...

La libertad como principio de la creación, en cualquier sentido, eso me emociona.
Renovar y reinventar, no atarse a ideas pasadas, ni limitarse a una mirada o interpretación. El guionista y cualquier artista tendría que comprometerse con la vida y no con "debería ser", "así fue" o "tiene que ser". Y así se empieza a cambiar la historia... las historias...
Y sí, que la imaginación sea inmortal, libre y transformable. Y que el mortal sea sólo el guionista, pero eso reafirme que haya vivido e imaginado, retomado, asumido, reinventado y creado

Saludos

Itzel Enciso

Anónimo dijo...

soy libre, soy libre, soy libreeeee!!!!!!!!

acayala dijo...

Y ¿Por qué no adaptar como tú amigo Aerenofky?
Ese se complicó aún menos la vida....
Llega y le compró al grandioso Satoshi Kon, los derechos de "Perfect Blue"... y luego se limita, película tras película, a fotocopiar "Perfect Blue"...
En la d "Requiém" se fusila plano a plano una secuncia

http://www.youtube.com/watch?v=anlHmGA-Bvs


Y en "Cisne Negro", en fin, se fusila escenas enteras y por supuesto parte del argumento original, pero como lo que ha hecho a sido COMPRAR "Perfect Blue" en su totalidad, pues nada... que lo disfrute. Pero hay que tenerlos cuadrados para hacer cine de Terror con dibujos y eso es lo que no tienen aun los yanquis

El inquilino dijo...

Qué interesante... Recuerdo que Woody Allen, su primera película fue comprar una peli japonesa de mafiosos serie B, y doblarla en plan cómico al inglés. Lo mismo que hacen los programas esos de televisión que ponen voces a los famosos...

El inquilino dijo...

Interesantísima entrevista a Vicente Leñero sobre la adaptaciones cinematográficas y el trabajo del guionista:
http://ombloguismo.blogspot.com/2011/05/la-escritura-adaptacion-y-ensenanza-del.html
No tiene ni pizca de desperdicio!

Anónimo dijo...

Comparto la revista donde viene la entrevista de Leñero:
http://issuu.com/josebernechea/docs/cinetoma14

Allí mesmo, hay más revistas Toma:
http://issuu.com/josebernechea

Saludos!

Anónimo dijo...

Muchas gracias, qué atento!
Saludos, y qué buena revista!

Anónimo dijo...

Hola! soy una alumna de una amiga tuya mexicana... Marisol Uribe... la verdad sentía que no me interesaba pero poco a poco fui leyendo y me empezó a gustar! comparto completamente tu pensar conmigo en esta entrada!!!!!

con tan solo escribir plasmas todo... si estuvieras aquí o yo en españa ya te hubiera perseguido y gritado CASATE CONMIGO ajjaja!!!

Rodrigo Soto dijo...

Es interesante lo que dices sobre la adaptación, de hecho, estoy realizando con un grupo una de "Instrucciones para llorar" de Julio Cortázar. Y el consejo de darle las vueltas que queramos a la historia, hacerla y deshacerla es excelente, el caso es quitarse el miedo y no importa qué adaptes, sino cómo lo vayas a hacer, esperando que el resultado sea 'original' y creativo, y guarde la esencia de la historia.

Finalmente, hablar del spin-off y reebot nos deja nuevos métodos de creación.

Gracias.

El inquilino dijo...

Lo puedes decir más alto, Rodrigo Soto, pero no más claro. Ánimo, y ojalá algún día pueda ver esa adaptación del genio Cortázar. Un spin off que me gusta mucho en teatro es Rosencrantz y Guildenstern han muerto, de Tom Stoppard. Hace años, se decía que era un "anti Shakespeare"..qué cosas.
Y esa maravillosa lectora que se quiere casar conmigo, qué decir: deja que lo consulto con mi novia, nos hacemos musulmanes o mormones y a vivir la poligamia que la vida son dos días!

Pedro Ibarra dijo...

Hey.. recientemente fui a ver Orgía de Pasolini y quedé impresionado con el guión. Lo he buscado por todas partes quisiera leerlo, leer cada frase que me ha dejado pensando mucho.
Si me puedes ayudar a conseguirlo, o alguno de tus lectores, estaré muy agradecido

un cordial saludo
Pedro

El inquilino dijo...

Hola Pedro, mi adaptación de Orgía que dirigí hace 10 años he de encontrarla, comprimirla y subirla a la red..tiempo al tiempo. La versión original, la teatral, está editada desde hace años en una editorial vasca/española, y se puede conseguir. Aquí la tienes, no está cara: http://www.hiru-ed.com/COLECCIONES/SKENE/Orgia.htm ... para ser una orgía, claro.:P

Pedro Ibarra dijo...

hey!
gracias por el dato, trataré de coseguirlo.. aunque estoy un poco lejos(Chile), pero nada es imposible no?..jejeje..
saludos.

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